Un mensaje por la vida que ni el vandalismo puede apagar
Hace unos días, nuestra ciudad despertó con una imagen que no dejó a nadie indiferente. Uno de los carteles de nuestra campaña «SÍ a la Vida», colocados en mupis por toda la ciudad, apareció vandalizado con un grafiti que decía: «NO A LOS ANTIABORTOS». Este acto no solo intentó cubrir un mensaje de esperanza y vida, sino que también nos mostró el desafío que enfrentamos como sociedad al hablar de temas tan fundamentales como el derecho a nacer.
El cartel mostraba una imagen poderosa: una mujer embarazada en avanzado estado de gestación, con la figura traslúcida de un bebé en su vientre. Un mensaje claro y simple acompañaba la imagen: «SÍ a la Vida». Pero ahora, la pintura negra que intenta tapar esa belleza visual también cuenta otra historia, una que habla de rechazo, incomprensión y, sobre todo, de una falta de diálogo.